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Volviendo al nido

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Ser parte del Reino es volver al lugar del que pertenecemos.

 Muchas fueron las parábolas de Jesús por las que intentó explicar la naturaleza del Reino de Dios. Y entre ellas, ésta: Luc 13:18-19 RV1960 (T)  (18)  Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé?  (19)  Es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció, y se hizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.

 Normalmente hablamos de crecimiento pero creo que aún hay algo más.

 1) LAS AVES DEL CIELO

Recuerdo de mis días de seminario una sana discusión que surgió sobre el sentido de estas aves que vienen a anidar bajo la protección del árbol. Entendiendo que a veces las aves son tomadas como símbolo de algo malo, recuerdo que había quienes veían en ese verso diecinueve una referencia a aquellos que no eran sinceros en su decisión de rendirse al gobierno divino y aparentaban ser parte de el. Personalmente en aquéllos días, y aún hoy, no pienso de esa manera.

Creo que esta es una referencia a uno de los beneficios que disfrutan quienes se hacen parte, por medio de la fe en Jesús, del Reino celestial.

¿Cuáles son estos beneficios? Podríamos hablar de refugio, de protección, pero principalmente creo que debemos hablar de pertenencia. Ser parte del Reino significa volver al plan original, al lugar que pertenecemos, a nuestro hogar.

 2) ANIDARON EN SUS RAMAS

La idea de "anidar" implica: habitar, morar, quedarse, reposar. Es decir, anidar significa hacer de ese lugar el hogar.

Ya sea en cuanto al espacio físico donde uno vive o el grupo humano que lo conforma, el hogar es el lugar al que uno pertenece. Para cada etapa de la vida uno tiene su lugar de pertenencia. El hogar materno primero y luego el propio, son esos espacios que cuando uno llega puede decir que se siente "en casa", es decir, llegó al lugar que pertenece.

 2.1) Diseño Original

Cuando Dios creó al hombre, tenía un plan para él, al que aquí llamaremos el plan original.

En este plan original la relación del hombre con Dios se caracterizaba por una plena comunión. Además, éste se asemejaba mucho al carácter de Dios (Gén 1:27 TLA  Fue así como Dios creó al ser humano tal y como es Dios. Lo creó a su semejanza. Creó al hombre y a la mujer,). No estaba sujeto al dominio del pecado, ni de la muerte, ni del diablo. Dice la Biblia que estaban tan libres de malicia que, aunque estaban desnudos, no sentían ningún tipo de vergüenza.

Y como sello sobre todas las cosas, contaban con la bendición de Dios. Gén 1:28 RV1960 (T)  Y los bendijo Dios,...

 2.2) El Fracaso

Solo había una condición en este plan original: Gén 2:16-17 RV1960 (T)  Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;  (17)  mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

 ¿Qué hizo el hombre? Comió de el.

 Así es como fracasó el plan original de Dios para el hombre, y así es como la humanidad perdió todo aquello para lo cual había sido creada. Perdió la comunión con Dios, su naturaleza se corrompió, quedó esclava del pecado, de la muerte y del diablo. Y junto con todo ello, perdió la bendición de Dios.

 2.3) Una Nueva Oportunidad

En esta condición estábamos hasta que vino Jesús y su vida dio por nosotros en la cruz. Rom 5:12-18 TLA  El primer pecado en el mundo fue la desobediencia de Adán. Así, en castigo por el pecado, apareció la muerte en el mundo. Y como todos hemos pecado, todos tenemos que morir.  ...(16)  El pecado de Adán no puede compararse con el regalo de Dios. El pecado de Adán hizo que Dios lo declarara culpable. Pero gracias al regalo de Dios, ahora él declara inocentes a los pecadores, aunque no lo merezcan.  (17)  Si por el pecado de Adán, la muerte reina en el mundo, con mayor razón, por medio de Jesucristo, nosotros reinaremos en la nueva vida, pues Dios nos ama y nos ha aceptado, sin pedirnos nada a cambio.  (18)  Por el pecado de Adán, Dios declaró que todos merecemos morir; pero gracias a Jesucristo, que murió por nosotros, Dios nos declara inocentes y nos da la vida eterna.

 Por medio de Jesús, todo aquello que habíamos perdido, todo aquello para lo cual habíamos sido creados, volvemos a recuperarlo, por eso digo que volvemos al lugar que pertenecemos.

Col 1:12-14 PDT  Darán gracias al Padre llenos de alegría, porque él les ha dado el privilegio de compartir la herencia que tiene preparada para todo el que obedece la voluntad de Dios y vive en la luz.  (13)  Dios nos rescató del poder de la oscuridad y nos hizo entrar al reino de su Hijo amado,  (14)  quien pagó el precio de nuestra libertad y así tenemos el perdón de nuestros pecados.

 3) LA PARÁBOLA

Para entender estos conceptos podemos mirar sobre una enseñanza del Nuevo Testamento, la del hijo pródigo.

Luc 15:11-24 RV1960 (T)  (11)  También dijo: Un hombre tenía dos hijos;  (12)  y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes.  (13)  No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.  (14)  Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle.  (15)  Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos.  (16)  Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.  (17)  Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!  (18)  Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.  (19)  Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.  (20)  Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.  (21)  Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.  (22)  Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies.  (23)  Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta;  (24)  porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.

 Aquél joven tenía un lugar al que pertenecía pero decidió alejarse de el.

 Perdió los beneficios y con el tiempo aún lo que pensaba tener.

 Estando en la más baja ruina recordó su hogar, el lugar al que pertenecía.

 Cuando regresó, todo cambió para él

 PARA TERMINAR

 Hay un plan original para el cual fuiste diseñado. El camino que te lleva a el es el de la fe en Jesús, y cuando lo transites podrás experimentar por primera vez que has llegado al lugar al cual tu perteneces, con Dios, por la eternidad.

Efe 2:12-13 RV1960 (T)  En aquel tiempo estabais sin Cristo,...ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.  (13)  Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

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