Avisar de contenido inadecuado

¡A Él sea la gloria!

{
}

Cuidado con el mal hábito de esperar las dulces palabras de la adulación de terceros.

 Dijo Jesús: Juan 14:12-14 RV1960 (T)  (12)  De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.  (13)  Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.  (14)  Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

 La influencia del creyente es sobrenatural sobre los que le rodean y sobre su entorno. Esto provocará que los que gusten de los beneficios de tal condición, sin intención, se vuelvan en piedras de tropiezo para aquellos. Prestemos atención porque rápidamente nuestro corazón queda esclavizado con las agradables palabras que nos dirigen pero que no nos corresponden.

 1) LA INFLUENCIA DEL CREYENTE

Jesús dijo de sus discípulos que:"...las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará...". Podríamos discutir acerca de cuales son esas obras pero basta mirar el ministerio de Cristo para entender que las posibilidades son muchas.

Desde la evangelización que derriba fortalezas y abre las puertas para el milagro de la conversión, pasando por la liberación y destrucción de las obras del maligno, además de sanidades, resurrecciones, y muchísimas otras cosas, son estas parte de esa influencia del creyente sobre su entorno, que no puede ser explicado en forma lógica sino por la obra sobrenatural del poder de Dios.

 Tal condición genera ventajas entre quienes no se cierran en incredulidad y por ello podemos dar testimonio de cuerpos sanados, vidas y hogares transformados, corazones restaurados, alegría, paz y esperanza.

 2) LA ADULACIÓN

Hasta aquí todo está bien pero hay una respuesta natural del hombre que es favorecido que a la vez es sumamente nociva para el creyente: cuando te dicen lo que tu naturaleza humana quiere escuchar.

Hch 14:8-13 RV1960 (T)  Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado.  (9)  Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado,  (10)  dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo.  (11)  Entonces la gente, visto lo que Pablo había hecho, alzó la voz, diciendo en lengua licaónica: Dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros.  (12)  Y a Bernabé llamaban Júpiter, y a Pablo, Mercurio, porque éste era el que llevaba la palabra.  (13)  Y el sacerdote de Júpiter, cuyo templo estaba frente a la ciudad, trajo toros y guirnaldas delante de las puertas, y juntamente con la muchedumbre quería ofrecer sacrificios.

 El milagro había despertado la alabanza, pero no a Dios, sino a Pablo y Bernabé!! Es ésta una dura prueba de fuego para el carácter del siervo de Dios, donde deberá tener bien en claro quién es él en el proceso de elaboración del milagro, para derivar a quien verdaderamente le corresponde la alabanza, es decir, a Dios.

 Pro 27:21 PDT  El fuego prueba al oro y la plata; las alabanzas prueban al ser humano.

 Pro 27:21 TLA  Con el fuego se descubre qué clase de metal tenemos; con los elogios se descubre qué clase de persona somos.

 "La alabanza prueba al carácter, según la manera de recibirla: los vanidosos la buscan; los débiles se inflan a causa de ella; los sabios no hacen caso de ella. "Comentario Jamieson-Fausset-Brown,Prov.27:21

 3) A DIOS SEA LA GLORIA

El verso que leíamos nos dice: Juan 14:13 NVI  Cualquier cosa que ustedes pidan en mi nombre, yo la haré; así será glorificado el Padre en el Hijo.

 Sin profundizar mucho en el tema de la voluntad divina, observe nuestra dependencia:"...Cualquier cosa que ustedes pidan en mi nombre, yo la haré;..."

Sea una palabra que trajo alivio y paz al corazón acongojado, o sea la sanidad del peor cáncer, quién hará el milagro es Jesús.

 Y por otro lado, preste atención a la conjunción: Juan 14:13 RV1960 (T)  Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

Hay un propósito en aquella manifestación sobrenatural, sea cual ésta sea, y es de que:"...el Padre sea glorificado...". ¿Qué significa esto? Que la atención y la buena opinión de las personas se dirija hacia Dios.

 Hch 3:11-13 NVI Mientras el hombre seguía aferrado a Pedro y a Juan, toda la gente, que no salía de su asombro, corrió hacia ellos al lugar conocido como Pórtico de Salomón.  (12)  Al ver esto, Pedro les dijo: «Pueblo de Israel, ¿por qué les sorprende lo que ha pasado? ¿Por qué nos miran como si, por nuestro propio poder o virtud, hubiéramos hecho caminar a este hombre?  (13)  El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros antepasados, ha glorificado a su siervo Jesús....

 CONCLUSIÓN

Sin duda la interacción del creyente con el mundo que le rodea no pasa desapercibida. Una palabra, un gesto, un consejo, una oración, una exhortación, son formas en que el poder de Dios se "suelta" sobre nuestro entorno. Habrá de seguro algunos que serán sensibles a tal tipo de ministración y gustarán de los beneficios del evangelio.

Cuando esto ocurra, estemos alerta porque inmediatamente aparecerá en nuestro camino esta trampa que ya ha apresado a más de uno.

 No lo olvides, lo que sea que traiga ventajas a otros será gracias a tu dependencia de Cristo y vendrá con el objetivo de que, el que se lleve toda la gloria sea Dios.

Efe 3:20-21 NVI  Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros,  (21)  ¡a él sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos! Amén.

{
}
{
}

Deja tu comentario ¡A Él sea la gloria!

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre