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Relaciones sanas en un mundo conflictivo

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¿Por qué debo preocuparme de la forma en que me relaciono con los demás? Por causa de mi identidad.

 Participé de un campamento para familias donde el tema era sobre como mantener relaciones sanas en un mundo conflictivo, y aunque muchas son las estrategias para lograrlo, creo que hay un concepto que es esencial para esto: temer en claro mi identidad como hijo de Dios. Mat 5:44-45 RV1960 (T)  Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;  (45)  para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.

 1) LO QUE NO PUEDO CAMBIAR, el mundo conflictivo

Un mundo de conflicto no se refiere a las guerras y tensiones de escala mundial, sino aquellas personas próximas a mí que lamentablemente no siempre son lo que aparentan. En la familia, entre los amigos o compañeros de trabajo, siempre habrá quien vuelva nuestra relación en algo conflictivo.

Mat 5:39-41 RV1960 (T)  Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;  (40)  y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;  (41)  y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.

 Entre nuestros cercanos siempre habrá quien guarde maldad en su corazón para con nosotros, que en algún momento nos hiera, o que nos quiera enredar en peleas y problemas. De seguro no estaremos libres tampoco de personas injustas, y por más que nos esforcemos creo que nunca podremos estar totalmente libres de ellos.

 Entonces, ¿cómo puedo aún así mantener relaciones sanas con esta clase de personas?, es lo que trataremos de ver a continuación.

 2) LO QUE NO PUEDO CAMBIAR, relaciones

Antes de responder a la anterior surge una nueva pregunta, ¿por qué debo relacionarme con gente así?

La respuesta es simple: porque es imposible no hacerlo.

La dinámica de la vida y la forma en que el ser humano ha sido diseñado, le lleva a hacer de las relaciones con otros seres humanos un aspecto imposible de abandonar.

 Entendiendo que no puedo cambiar el relacionarme con un mundo conflictivo, pasamos a lo que si podemos cambiar: la forma en que me relaciono con aquellos conflictivos.

 3) LO QUE SI PUEDO CAMBIAR, la forma

 3.1) Relaciones Enfermas

Los conceptos que normalmente rigen las relaciones frente a estos elementos conflictivos se pueden resumir así: Mat 5:38,43 RV1960 (T)  Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente....(43)  Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.

 Sin duda que esto no ayudará a la resolución de ningún conflicto, y aquella relación solo podrá entrar en un grado mayor de "enfermedad". Pero algo más, y creo que es lo más importante; no solo la relación se deteriora sino también la condición espiritual de quien haga de estos principios su directiva de vida. Luc 6:32-33 RV1960 (T)  Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman.  (33)  Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo.

 Pero si puedo hacer un cambio y es en la forma que me relaciono con este mundo conflictivo.

 3.2) Relaciones Sanas

Dice la Biblia: Luc 6:27-31 TLA  »Escuchen bien lo que tengo que decirles: Amen a sus enemigos, y traten bien a quienes los maltraten.  (28)  A quienes los insulten, respóndanles con buenas palabras. Si alguien los rechaza, oren por esa persona.  (29)  Si alguien les da una bofetada en una mejilla, pídanle que les pegue en la otra. Si alguien quiere quitarles el abrigo, dejen que también se lleve la camisa.  (30)  Si alguien les pide algo, dénselo. Si alguien les quita algo, no le pidan que lo devuelva.  (31)  Traten a los demás como les gustaría que los demás los trataran a ustedes.

 3.3) Identidad

Sin duda que no es fácil hacer este cambio, como tampoco garantiza el que la otra persona responda con la misma actitud conciliadora, ¿por qué entonces preocuparme por tener una actitud tan diferente a lo que comúnmente se ve?, por causa de tu identidad como hijo de Dios. No se trata de que el otro se lo merezca o lo que voy a lograr con ello, se trata de quien soy yo en Cristo Jesús.

 Luc 6:35-36 NVI  Ustedes, por el contrario, amen a sus enemigos, háganles bien y denles prestado sin esperar nada a cambio. Así tendrán una gran recompensa y serán hijos del Altísimo, porque él es bondadoso con los ingratos y malvados.  (36)  Sean compasivos, así como su Padre es compasivo.

 ¿Es usted hijo del Altísimo? Entonces se manifestará compasivo como el Padre, quien ha enviado a su Único Hijo a morir en la cruz, siendo nosotros sus enemigos, para restaurar nuestra relación con Él, aunque muchos lo rechazan. Rom 12:18 RV1960 (T)  Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.

 CONCLUSIÓN

Es imposible no relacionarse con otros y algunos de esos "otros" serán personas conflictivas. ¿Cómo responderemos a estos?

Los pecadores responden ojo por ojo y diente por diente, los pecadores los echan en la bolsa del odio, del rencor, de la indiferencia.

Pero el que es hijo de Dios responde con compasión aún cuando el otro no haga algo para ganarse esa compasión, y aún cuando esa compasión no genere una respuesta igual.

 ¿Cuál a de ser la motivación para buscar el mantener relaciones sanas con un mundo conflictivo? Principalmente una: mi identidad como hijo de Dios. Heb 12:14 RV1960 (T)  Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

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