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Propiedad y estado postrer

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¿Por qué no debería hacer lo que quiera? Además de por tu unión con Cristo, hay un par de cosas más que deberían impedírtelo.

 Sin dudas que podemos hacer lo que queramos, la pregunta es: ¿deberíamos? 1Co 6:12 PDT  Tal vez sea cierto lo que dicen: "Soy libre de hacer lo que quiera", pero no todo conviene...

 En un artículo anterior presentamos el argumento de nuestra unión con Cristo como motivo para ser cuidadoso a la hora de decidir que es lo que me convienen para mi vida y que es lo que no. Hoy quiero presentar dos pensamientos más que espero convenzan acerca de que, si bien somos libres de hacer lo que queramos, no todo me conviene.

 1) EL ARGUMENTO DE PROPIEDAD

Si soy libre de hacer cualquier cosa, ¿por qué no debería hacerlo?

 Así como antes apelé a nuestra nueva posición en Cristo (1 Cor.6:17, vea artículo "Uno con Cristo"), ahora lo hago a otro aspecto de ella, y si antes hablé sobre nuestra unidad con Él, ahora apelo al concepto de propiedad de Él.

 1Co 6:19-20 NT BAD  ¿No saben que el cuerpo del cristiano es templo del Espíritu Santo que Dios le dio, y que el Espíritu Santo lo habita? El cuerpo no es nuestro,  (20)  porque Dios nos compró a gran precio. Dediquemos integramente el cuerpo y el espíritu a glorificar a Dios, porque a El pertenecen.

  2Co 5:15 NT BAD  El murió precisamente para eso: para que los que reciban la vida eterna por medio de El no vivan más para sí mismos, sino para agradar al que murió y resucitó por ellos: Jesucristo.

 Rom 14:7-9 DHHe (D)  Ninguno de nosotros vive para sí mismo ni muere para sí mismo. (8)  Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. De manera que, así en la vida como en la muerte, del Señor somos.  (9)  Para eso murió Cristo y volvió a la vida: para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos.

 Es decir, el concepto de propiedad es otro de los argumentos que deberían sujetarte a la hora de estar dispuesto a hacer lo que te parece. Antes hablamos de nuestra unión con Cristo que se traduce en vivir como él vivió, ahora mencionamos el concepto de propiedad, lo que debería también poner freno en aquella intención por el simple hecho de que nuestro dueño tiene objetivos diferentes a las de nuestra vieja naturaleza.

 2) EL ARGUMENTO DEL ESTADO POSTRER

Una vez más, si soy libre de hacer cualquier cosa, ¿por qué no debería hacerlo? Porque el estado en que quedaría después de hacerlo sería solo para mi perjuicio.

 1Co 6:12 NVI  «Todo me está permitido», pero no todo es para mi bien. «Todo me está permitido», pero no dejaré que nada me domine.

 Cristo nos ha hecho libres, pero si volvemos a quedar bajo dominio es porque no hemos sabido escoger lo que me convenía.

 2Pe 2:20-22 TLA  Además, los que han conocido a nuestro Señor y Salvador Jesucristo ya no siguen el ejemplo de los pecadores de este mundo; pero, si se dejan engañar con esas cosas, y además se dejan controlar por el pecado, quedarán peor que antes.  (21)  Más les valdría no haber conocido este santo mandamiento, ni saber de qué manera quiere Dios que vivan, que saber esto y no obedecerlo.  (22)  Así, esas personas demuestran la verdad del dicho: «El perro vuelve a su vómito», y también la verdad de este otro: «El cerdo recién bañado vuelve a revolcarse en el lodo».

  Algunos dirán que quien así caiga en realidad no era salva desde un principio, y otros dirán que si lo era. No voy a discutir eso, pero sea un pensamiento u otro, lo cierto es que quien se arme en su voluntad de la convicción de que puede hacer lo que se le antoje, sin tener en cuenta su unión con Cristo y que es propiedad de Él, terminará mucho peor que antes.

 Heb 10:26-31 RV1960 (T)  (26)  Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,  (27)  sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. (28)  El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. (29)  ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?  (30)  Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. (31)  ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!

 CONCLUSIÓN

 Además de lo dicho en el artículo "Uno con Cristo", añado dos argumentos más, el de propiedad y el del estado postrero.

 Estos tres deberían hacer reflexionar a cualquiera que, diciéndose cristiano, se encuentra en más de una oportunidad haciendo lo que bien le parece, sin cargo de conciencia alguno.

 A estos solo decirles que: 1Co 6:9-11 RV1960 (T)  ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,  (10)  ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.  (11)  Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

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