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Principios inmutables

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Estar frente a alguien que puede ver lo que no queremos mostrar produce cierta tensión en nuestro ánimo. Hay quienes, por su ocupación o por habilidad natural, pueden "ver" más allá de nuestras palabras o acciones, descubriendo verdades que tal vez no queramos revelar.

Tal capacidad debería impulsarnos a ser transparentes ante estos, ya que nada lograremos con ocultar lo que, probablemente, igual podrán ver.

Hay quien también se ha atribuido ésta capacidad, la cuál tendrá sus efectos sobre sus examinados. Éste es el principio que se revela en la Biblia acerca de Dios, y desconocer esto, aún por parte de la Iglesia, es un grave error.

Muchas son las visiones que podemos encontrar en el libro de Apocalipsis de la Biblia. Y entre las primeras encontramos una majestuosa sobre Aquél que, muchos creen, es Jesús.Apo 1:13-16 RV60  y en medio de los siete candeleros,  a uno semejante al Hijo del Hombre,  vestido de una ropa que llegaba hasta los pies,  y ceñido por el pecho con un cinto de oro.  (14)  Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana,  como nieve;  sus ojos como llama de fuego;  (15)  y sus pies semejantes al bronce bruñido,  refulgente como en un horno;  y su voz como estruendo de muchas aguas.  (16)  Tenía en su diestra siete estrellas;  de su boca salía una espada aguda de dos filos;  y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.

Ésta revelación al mundo  de Aquél "...semejante  al Hijo del Hombre...",no es independiente de la imagen que simboliza a Su Iglesia,"...y en medio de los siete candeleros,  a uno semejante al..."....Apo 1:20 RV60  El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra,  y de los siete candeleros de oro:  las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias,  y los siete candeleros que has visto,  son las siete iglesias.

No es  casualidad el que, luego de presentar tan maravillosa visión de Aquél, continúe una serie de  mensajes a las iglesias. Podríamos interpretar esta secuencia de mensajes de diferentes maneras, y de seguro mucho nos aprovecharía el examinarlas una por una, pero es el motivo de este artículo el presentar el principio que originó los diferentes mensajes, principio que tiene su vigencia aún en el día de hoy.

Siete iglesias, siete mensajes, siete realidades diferentes, pero un mismo principio. ¿Cuál es ésta verdad fundamental que trasciende el tiempo, las circunstancias, las regiones?  Esa verdad se encuentra en el siguiente verso del mismo libro de Apocalipsis:Apo 2:23 RV60  ..., y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón;  y os daré a cada uno según vuestras obras.

Podríamos dividir este principio en dos partes. La primera sería la capacidad de Dios  por conocer  aún los secretos mejor guardados en el interior del hombre, y la segunda parte es la respuesta que genera este conocimiento.

Dios puede conocer el todo del ser humano. Dicen otros pasajes de la Biblia:

1Sa 16:7 RV60  Y Jehová respondió a Samuel:  No mires a su parecer,  ni a lo grande de su estatura,  porque yo lo desecho;  porque Jehová no mira lo que mira el hombre;  pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos,  pero Jehová mira el corazón.

Jua 2:24 BLS  Pero Jesús no confiaba en ellos ni necesitaba que le dijeran nada de nadie, porque los conocía a todos y sabía lo que pensaban.

Heb 4:13 BLS  Nada de lo que Dios ha creado puede esconderse de él, pues Dios puede verlo todo con claridad, y ante él seremos responsables de todo lo que hemos hecho.

Este último verso nos da lugar a la segunda parte de esta verdad, el conocimiento genera una respuesta.En los mensajes a las iglesias en Apocalipsis encontramos repetidamente esto:"Yo conozco tus obras....", y tal conocimiento generaba un llamado al arrepentimiento o a la fiel perseverancia.

Apo 2:5 RV60  Recuerda,  por tanto,  de dónde has caído,  y arrepiéntete,  y haz las primeras obras;  pues si no,  vendré pronto a ti,  y quitaré tu candelero de su lugar,  si no te hubieres arrepentido.

Apo 2:10 RV60  No temas en nada lo que vas a padecer....  Sé fiel hasta la muerte,  y yo te daré la corona de la vida.

Hay un sentido de responsabilidad ante Aquél que escudriña la mente y  el corazón. Él mismo dice que tal conocimiento generará una respuesta que      estará de acuerdo con nuestros hechos,"...y os daré a cada uno según vuestras obras".

Otros pasajes de la Biblia  dicen así:

2Cr 6:30 RV60  Tú oirás desde los cielos,  desde el lugar de tu morada,  y perdonarás,  y darás a cada uno conforme a sus caminos,  habiendo conocido su corazón;  porque solo tú conoces el corazón de los hijos de los hombres;

Sal 44:20-21 RV60  Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios,  O alzado nuestras manos a dios ajeno,  (21)   ¿No demandaría Dios esto?  Porque él conoce los secretos del corazón.

"...tenemos que meditar continuamente en la verdad, la pureza y el conocimiento de nuestro Dios que escudriña el corazón. El corazón peca y los pecados secretos son conocidos por Dios y deben ser reconocidos. Conoce los secretos del corazón, por tanto juzga las palabras y los actos."Comentario Matthew Henry, Salmo 44:17-26

2Co 5:10 RV60  Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo,  para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo,  sea bueno o sea malo.

El libro de Apocalipsis ha generado un sin número de interpretaciones, pero por encima de ellas encontramos principios que son inmutables.

Dios  conoce claramente el todo del ser humano y en ese conocimiento Él está pronto para dar el pago que a cada uno le corresponde.

¿Qué debería generar en nosotros ésto?La respuesta podemos encontrarla en las palabras sabias de David a su hijo:1Cr 28:9 RV60  Y tú,  Salomón,  hijo mío,  reconoce al Dios de tu padre,  y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario;  porque Jehová escudriña los corazones de todos,  y entiende todo intento de los pensamientos.  Si tú le buscares,  lo hallarás;  mas si lo dejares,  él te desechará para siempre.

Creo que hoy es un buen día para hacer nuestras las palabras de aquél salmo, antes que sea demasiado tarde.

Sal 139:23-24 RV60  Examíname,  oh Dios,  y conoce mi corazón;  Pruébame y conoce mis pensamientos;  (24)  Y ve si hay en mí camino de perversidad,  Y guíame en el camino eterno.

 

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