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La preparación del discípulo

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Todos los creyentes somos llamados a ser testigos de Cristo mientras vamos marchando por esta vida y en este llamado existen algunos principios básicos para quien espera hacerlo bien.

Mientras Jesús caminaba con sus discípulos llegó el día en que estos deberían comenzar a ejercer su llamado: ser testigos de Jesús. Dice la Biblia que: Mat 10:5-7 RV60  A estos doce envió Jesús,  y les dio instrucciones,  diciendo:  ...(7)  Y yendo,  predicad,  diciendo:  El reino de los cielos se ha acercado.

Aquellos hombres fueron enviados con una misión pero Jesús los preparó para lo que esto demandaría de ellos.

La iglesia también ha sido enviada con una misión: Mat 28:19-20 RV60  Por tanto,  id,  y haced discípulos a todas las naciones,  bautizándolos en el nombre del Padre,  y del Hijo,  y del Espíritu Santo;  (20)  enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado;  y he aquí yo estoy con vosotros todos los días,  hasta el fin del mundo. 

Y de igual manera deberíamos prepararnos para lo que esto demandará de nosotros hoy.

En este capítulo diez de Mateo, el cual podríamos llamar el de preparación, una de las primeras cosas que vemos que Jesús hizo con sus discípulos fue el delegarles autoridad.  Mat 10:1 BAD  Reunió a sus doce discípulos y les dio autoridad ...

Esta autoridad, capacidad o poder, con el cual fueron investidos tiene su fuente unicamente en Cristo.Mat 28:18 BAD  Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo:-Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra.

Y la única forma que esta autoridad llegue a nosotros es cuando Él nos la delega.2Co 10:8 BAD  No me avergonzaré de jactarme de nuestra autoridad más de la cuenta, autoridad que el Señor nos ha dado para la edificación y no para vuestra destrucción.

¿Que quiero decir con esto? La unica forma en que podemos estar capacitados para llevar adelante nuestra misión, en un sentido amplio: la de ser testigo de Cristo, y en un sentido más expecífico: el llamado personal de Dios a cada creyente, es por medio de una vida de íntima comunión con Cristo. Esta comunión implica oración, lectura de la Biblia y sometimiento humilde a Su voluntad.

Hubieron unos hombres que, por sus palabras, evidenciaban falta de intimidad con Cristo y además se largaron a hacer algo para lo que no fueron llamados. ¿El resultado?,lealo usted mismo: Hch 19:13-16 RV60  Pero algunos de los judíos,  exorcistas ambulantes,  intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos,  diciendo:  Os conjuro por Jesús,  el que predica Pablo.  (14)  Había siete hijos de un tal Esceva,  judío,  jefe de los sacerdotes,  que hacían esto.  (15)  Pero respondiendo el espíritu malo,  dijo:  A Jesús conozco,  y sé quién es Pablo;  pero vosotros,  ¿quiénes sois?  (16)  Y el hombre en quien estaba el espíritu malo,  saltando sobre ellos y dominándolos,  pudo más que ellos,  de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.

En un sentido amplio, todo creyente deberá cultivar intimidad con Dios para poder ejerzer con autoridad espiritual la misión a la que ha sido llamado y de la cual se le pedirá cuenta después. Por otro lado, en cuanto a ministerios y dones, a la intimidad indispensable se debe agregar el sometimiento a la voluntad divina ya que quien quiera ocupar un lugar al que no ha sido llamado se verá carente de la preciosa autoridad que redundará en hermosos frutos para la gloria de nuestro Dios.

Jesús los prepara también acerca del precio que deberán de pagar.Mat 10:22 RV60  Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre;  mas el que persevere hasta el fin,  éste será salvo.

Levantarse con la autoridad de Cristo nos volverá blanco del ataque del mundo espiritual así como del mundo natural. Aún dentro de nuestro propio hogar se levantará quien busque nuestro mal. Mat 10:16-17 RV60  He aquí,  yo os envío como a ovejas en medio de lobos; ...  (17)  Y guardaos de los hombres,  porque os entregarán a los concilios,  y en sus sinagogas os azotarán;... (21) El hermano entregará a la muerte al hermano,  y el padre al hijo;  y los hijos se levantarán contra los padres,  y los harán morir....(36) y los enemigos del hombre serán los de su casa.

San Jerónimo dijo sobre este pasaje: "Porque todo el mundo, al advenimiento de la fe cristiana, se hallaba dividido: cada casa tenía sus infieles y sus creyentes y por consiguiente, un combate beneficioso debía poner fin a una paz mala."

Ser fiel a la Gran Comisión (Mateo 28:19-20) y al llamado personal tiene un precio que debe ser pagado y ante ello muchos son los que retroceden. Cuando estemos tentados a hacerlo recordemos que:"...mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo"

El último punto que mencionaré aquí, usted podrá encontrar otros más en este capítulo de preparación, tiene que ver con la persona del Espíritu Santo.

La Biblia dice:Mat 10:19-20 RV60  Mas cuando os entreguen,  no os preocupéis por cómo o qué hablaréis;  porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar.  (20)  Porque no sois vosotros los que habláis,  sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.

Sea lo que sea que cualquier creyente quiera hacer deberá hacerlo bajo un espíritu de humilde dependencia a la persona del Espíritu Santo. Quien crea que su capacidad proviene de su experiencia se encontrará más que pronto reconociendo su impotencia.

Pablo sabía esto, él dijo: 2Co 3:5 PDT  No queremos decir que nos creemos capaces de hacer algo gracias a nosotros mismos, pues Dios es quien nos da la capacidad para hacer todo lo que hacemos.

La misión de los doce fue un preludio de la futura misión de la Iglesia. Aquellos debieron esperar a recibir de Cristo la autoridad, perseverar a pesar de la oposición manteniendo siempre un humilde espíritu de depencia.

De igual manera, los creyentes en su sentido amplio pero tambien en su sentido específico individual, deberán buscar en Cristo su autoridad, ser fiel a pesar de las pruebas y cultivar la dependencia del Espíritu en humildad.

Termino con estas palabras: "Eligió por Apóstoles a aquellos hombres que eran plebeyos, sin dignidad y sin educación, a fin de que se viera que cuanto de grande fuesen o hicieren, era por el Señor que está en ellos y obra en ellos. Hubo entre ellos uno malo, que con su mal contribuyó a que se realizase el misterio de la pasión y a que dejara Jesús a su Iglesia un ejemplo de paciencia en los sufrimientos."  San Agustín, de civitate Dei, 18,49

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