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Nueva naturaleza,nuevos privilegios

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Al acercarnos a Cristo pasamos a una posición de autoridad y de privilegio única, así que no se desanime.

En su segunda carta el apóstol Pedro reveló que: 2Pe 1:3-4 BLPH Dios, por su poder, nos ha concedido todo lo necesario para una vida plenamente piadosa mediante el conocimiento de quien nos llamó con su propia gloria y potencia (4) a través de preciosos y sublimes dones prometidos. De este modo podrán ustedes participar de la misma condición divina, habiendo huido de la corrupción que las pasiones han introducido en el mundo.

Autoridad y privilegio, es parte de la nueva naturaleza a la que hemos sido llamados por medio de la fe en Jesús.

1) NUEVA NATURALEZA

En un artículo anterior (Nueva naturaleza, nuevos pensamientos) hacíamos referencia a la necesidad de cambio en nuestro estilo de vida desde que abrazamos la fe en Jesús. Este mismo pensamiento volvemos a encontrarlo en estas palabras: 2Pe 1:4 NVI Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas para que ustedes, luego de escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos, lleguen a tener parte en la naturaleza divina.

Cuando hablamos de compartir la misma naturaleza con Dios gracias a la fe en Cristo, hablamos de santidad. Pero hay algo más que hace a la nueva naturaleza divina y son "sus preciosas y magníficas promesas". 2Pe 1:4 NVI Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas para que ustedes... lleguen a tener parte en la naturaleza divina.

Es decir, nacer a una nueva vida con Cristo no se trata solo de luchar contra el pecado en nosotros mismos, se trata también de disfrutar de todas y cada una de sus "preciosas y magníficas promesas".

2) PRECIOSAS Y MAGNÍFICAS PROMESAS

Enumerarlas sería imposible, pero baste decir a quienes han creído en Jesús que Dios los llama a participar de la misma naturaleza que Él es. ¿Cuál es su naturaleza? Todo lo que Dios es, y usted puede, en base a las promesas presentes y futuras, serlo también.

2.1) Dios es poderoso

Efe 1:18-21 RVC  Pido también que Dios les dé la luz necesaria para que sepan... (19)  y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros, los que creemos, según la acción de su fuerza poderosa,  (20)  la cual operó en Cristo, y lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a su derecha en los lugares celestiales,  (21)  muy por encima de todo principado, autoridad, poder y señorío, y por encima de todo nombre que se nombra, no sólo en este tiempo, sino también en el venidero.

 2.2) Dios es amor

Rom 5:5 RV1960 (T)  y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

 2.3) La paz de Dios

Jua 14:27 RV1960 (T)  La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

 2.4) La mente de Dios

1Co 2:16 RV1960 (T)  Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

 Y si bien nuestro presente es prometedor, mejor será nuestro futuro.

1Jn 3:2 NVI  Queridos hermanos, ahora somos hijos de Dios, pero todavía no se ha manifestado lo que habremos de ser. Sabemos, sin embargo, que cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es.

3) UNA NOTA A TENER EN CUENTA

Estas palabras quieren ser de aliento, y aunque puede alguno caer en el error de malinterpretarlas y exagerar en alguno de estos puntos, creo que realmente compartimos la misma naturaleza que Dios, tanto en cuanto a las obligaciones como en cuanto a los privilegios.

Pero la nota a tener en cuenta es esta: todo lo dicho anteriormente no aplica a cualquier ser humano, sino solamente a quien a confesado a Cristo como su Señor y Salvador.

2Pe 1:3-4 TLA Dios utilizó su poder para darnos todo lo que necesitamos, y para que vivamos como él quiere. Dios nos dio todo eso cuando nos hizo conocer a Jesucristo. Por medio de él, nos eligió para que seamos parte de su reino maravilloso. (4) Además, nos ha dado todas las cosas importantes y valiosas que nos prometió. Por medio de ellas, ustedes podrán ser como Dios y no como la gente pecadora de este mundo, porque los malos deseos de esa gente destruyen a los demás.

"Aquí Pedro está usando otra vez una expresión que los pensadores paganos conocían muy bien. Ellos hablaban mucho de participar de la naturaleza divina. Pero había esta diferencia: ellos creían que el hombre tiene una participación en la naturaleza divina en virtud de ser hombre. Todo lo que las personas tienen que hacer es vivir de acuerdo con la naturaleza divina de la que ya participan. El problema es que la experiencia lo contradice abiertamente. Por todas partes vemos amargura, odio, vicio, crimen; por todas partes vemos el fracaso moral, la impotencia y la frustración. El cristianismo dice que la humanidad puede llegar a participar de la naturaleza divina. Considera con realismo la condición humana, pero al mismo tiempo no le pone límites a su potencialidad. «Yo he venido -dijo Jesús- para que tenga vida, y la tengan en abundancia» (Jua_10:10 ). Como dijo uno de los primeros grandes padres de la Iglesia: "Él se hizo lo que nosotros somos para hacernos lo que El es.» El hombre tiene en sí la capacidad para participar de la naturaleza de Dios -pero esa potencialidad sólo se puede hacer realidad en Jesucristo." Comentario al Nuevo Testamento, William Barclay, 2Pedro 1:3-7

CONCLUSIÓN

En Cristo poseemos una nueva naturaleza, esto significa nuevos pensamientos pero también nuevos privilegios.

Efe 1:17-18 PDT Ruego que Dios, el Padre glorioso de nuestro Señor Jesucristo, les dé el Espíritu, fuente de sabiduría, quien les revelará la verdad de Dios para que la entiendan y lleguen a conocerlo mejor. (18) Pido que Dios les abra la mente para que vean y sepan lo que él tiene preparado para la gente que ha llamado. Entonces podrán participar de las ricas y abundantes bendiciones que él ha prometido a su pueblo santo.

Dios le ha dado promesas para que usted pueda disfrutar de la misma naturaleza que Él es, es el motivo de estas palabras el animarle a que las crea para que empiece a participar de los privilegios que implican el ser un hijo de Él.

2Co 1:19-20 DHHe (D) Porque Cristo Jesús, el Hijo de Dios, a quien Silvano, Timoteo y yo predicamos entre vosotros, no es “sí” y “no” al mismo tiempo. Cristo es el “sí” de Dios, (20) pues en él se cumplen todas las promesas de Dios…

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