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"Ni yo te condeno",una prueba de compasión

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Compasión, una materia pendiente para muchos.

 Volvemos una vez más a aquél acto de perversa maldad, porque de en medio de tanta oscuridad emerge un potente rayo de luz, el de la compasión.

Juan 8:3-5 RV1960 (T)  Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio,  (4)  le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio.  (5)  Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?

 Ya denunciamos en un artículo anterior sobre las verdaderas intenciones detrás de esta pregunta. Pero también debemos reconocer que el argumento estaba de acuerdo con la ley de Moisés.

Para aquellos esta mujer era solo un medio para lograr su objetivo, acusar a Jesús, pero para Él se trataba de la vida de un ser humano que estaba sufriendo. Por eso, aunque la ley era clara, aquí primó la compasión.

Juan 8:11 RV1960 (T)...Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.

 1) LA LEY

Aunque no estaban cumpliendo a cabalidad, ya que falta traer también al hombre, era cierto acerca del futuro que debían  correr. Lev 20:10 RV1960 (T)  Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.

 Estos hombres, celosos en extremo de las leyes y otros reglamentos, por momentos se mostraban sumamente faltos de todo sentimiento de empatía con el prójimo.

Luc 13:10-14 RV1960 (T)  (10)  Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; (11)  y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar.  (12)  Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad.  (13)  Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios.  (14)  Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo.

 Pongámonos de acuerdo, es necesario obedecer la Palabra de Dios pero sin olvidar la compasión y la misericordia. Mat 23:23 BL95  ¡Ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos, que son unos hipócritas! Ustedes pagan el diezmo hasta sobre la menta, el anís y el comino, pero no cumplen la Ley en lo que realmente tiene peso: la justicia, la misericordia y la fe. Ahí está lo que ustedes debían poner por obra, sin descartar lo otro.

 2) LA COMPASIÓN

Era cierto, la ley la condenaba a muerte. Era cierto, ella era culpable de lo que se le acusaba. Pero también era cierto que Jesús había venido a mostrar compasión por un mundo perdido.

Mat 9:11-13 NVI  Cuando los fariseos vieron esto, les preguntaron a sus discípulos: —¿Por qué come su maestro con recaudadores de impuestos y con pecadores?  (12)  Al oír esto, Jesús les contestó: —No son los sanos los que necesitan médico sino los enfermos.  (13)  Pero vayan y aprendan lo que significa: “Lo que pido de ustedes es misericordia y no sacrificios.” Porque no he venido a llamar a justos sino a pecadores.

 No solo había venido a mostrar compasión y misericordia por quienes justamente estan condenados a muerte eterna, sino también la exige de quienes se dicen ser sus discípulos.

 3) POR QUÉ SER COMPASIVO

 3.1) Por la Ley de la Siembra y la Cosecha

Mat 5:7 BNP  Felices los misericordiosos, porque serán tratados con misericordia.

 Mat 7:2 NVI  Porque tal como juzguen se les juzgará, y con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes.

 Dios dijo en el Antiguo Testamento: Isa 58:9 NVI  Llamarás, y el SEÑOR responderá; pedirás ayuda, y él dirá: “¡Aquí estoy!” »Si desechas el yugo de opresión, el dedo acusador y la lengua maliciosa,

 3.2) Porque No Somos Perfectos

Juan 8:7-9 RV1960 (T)  Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.  (8)  E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra.  (9)  Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.

 Quien este dispuesto a mostrarse intransigente con lo errores y las faltas de otros debería recordar que él mismo no escapa a la condición de imperfecto y que tarde o temprano puede encontrarse entre aquellos a los cuales hoy trata con tanta severidad.

  CONCLUSIÓN

Es cierto, la gente falla, se equivoca. Ninguno tiene la capacidad de ser perfecto entre los hijos de Adán, por eso deberíamos entender que, a las tantas buenas virtudes que debemos buscar, tenemos que sumarle una más: la compasión.

 Mat 18:33-35 BNP  ¿No tenías tú que tener compasión de tu compañero como yo la tuve de ti?  (34)  E indignado, el rey lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.  (35)  Así los tratará mi Padre del cielo si no perdonan de corazón a sus hermanos.

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