Avisar de contenido inadecuado

Mensajeros de reconciliación

{
}

A los separados los vuelve a unir con Él. Es su misión y la nuestra.

Dice la Biblia: Jua 11:51-52 RV1960 (T) (51) Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación; (52) y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.

Disperso define la condición del ser humano. Incomunicado, disgregado, separado, y esto por culpa del pecado de uno solo. Pero por la misión de otro, de separados pasamos a estar juntos con Dios.

Rom 5:12-19 DHHe (D) Así pues, por medio de un solo hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y la muerte pasó a todos porque todos pecaron... (15) Pero el delito de Adán no puede compararse con el don que hemos recibido de Dios. Pues por el delito de un solo hombre murieron todos; pero el don que hemos recibido gratuitamente de Dios por medio de un solo hombre, Jesucristo, es mucho mayor y para el bien de todos. (16) El pecado de un solo hombre no puede compararse con el don de Dios; pues a causa de aquel solo pecado vino la condenación, pero a causa de muchos pecados vino el don de Dios, que hace justos a los hombres. (17) Porque si la muerte reinó como resultado del delito de un solo hombre, con mayor razón aquellos a quienes Dios, en su gran bondad y gratuitamente, hace justos, reinarán en la nueva vida por medio de un solo hombre: Jesucristo. (18) Y así como el delito de Adán puso bajo condenación a todos los hombres, así también el acto justo de Jesucristo hace justos a todos los hombres para que tengan vida. (19) Es decir, que por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron hechos pecadores; y, al contrario, por la obediencia de un solo hombre, todos serán hechos justos.

Esa fue la misión de Cristo, y hoy es la nuestra también.

2Co 5:18-20 RV1960 (T) Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; (19) que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. (20) Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

El fin es la reconciliación y solo es posible en Cristo. Él lo sabía y por eso aceptó la misión. Nosotros lo sabemos también, aceptemos nuestra misión entonces.

{
}
{
}

Deja tu comentario Mensajeros de reconciliación

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre