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El lecho matrimonial

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Grandes conflictos en el matrimonio y en muchos la esencia es la misma: el lecho matrimonial.

 Aconsejaba Pablo a los corintios que: 1Co 7:3 NVI  El hombre debe cumplir su deber conyugal con su esposa, e igualmente la mujer con su esposo.

 Sin duda, el deber conyugal es mucho más amplio que solo sexo, pero estas palabras de Pablo estaban enfocadas en esta área de los matrimonios.

 1) EL DEBER DE CUMPLIR

El consejo completo dice así: 1Co 7:3-5 NVI  El hombre debe cumplir su deber conyugal con su esposa, e igualmente la mujer con su esposo.  (4)  La mujer ya no tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposo. Tampoco el hombre tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposa.  (5)  No se nieguen el uno al otro, a no ser de común acuerdo, y sólo por un tiempo, para dedicarse a la oración. No tarden en volver a unirse nuevamente; de lo contrario, pueden caer en tentación de Satanás, por falta de dominio propio.

 Antes de proseguir debemos aclarar que el sexo en el matrimonio no es ajeno a la buena correspondencia de los esposos en las otras áreas de su relacionamiento. Por eso "el deber de cumplir", al que hacemos referencia en este punto, esta enmarcado en una relación de armonía que trasciende el lecho y alcanza todas las áreas del ser humano, aún la espiritual,"....a no ser de común acuerdo, y sólo por un tiempo, para dedicarse a la oración".

 Comprendiendo este marco de armonía familiar, el consejo es simple: " no se nieguen el uno al otro". Una de las ideas de negarse es "defraudar", la cual significa, entre otros, privar a alguien, con abuso de su confianza o con infidelidad a las obligaciones propias, de lo que le toca de derecho.

 Cuando dijimos que "si" en el altar, asumimos un compromiso de vida que involucra muchas áreas, y entre ellas el de la satisfacción sexual. El no hacerlo es abrir una puerta para que el enemigo pueda cumplir su obra de destrucción entre nosotros.

 De seguro muchos "pero" hay entre quienes han descuidado esta área en sus matrimonios e imposible es tratarlos aquí. A lo menos sirva este artículo para despertar conciencia y no dejar sin solución esto que es causa de tantos pleitos dentro de nuestros hogares hoy.

 2) EL DEBER DE CUMPLIR EN SANTIDAD

La satisfacción sexual no escapa del requisito de santidad. Heb 13:4 RV1960 (T)  Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.

 Hablamos de cumplir con todo el compromiso nupcial, inclusive con el sexual. Y agregamos algo más, hacerlo pero en santidad.

 Si bien la idea está en evitar las relaciones sexuales fuera del matrimonio, creo que perfectamente también podemos hablar de la sanidad en las mismas relaciones esposo-esposa. Heb 13:4 PDT  Respeten el matrimonio manteniendo pura su relación de pareja. Tengan muy en cuenta que Dios castigará duramente a los que cometen adulterio y a los que practiquen inmoralidades sexuales.

 Quien viva su sexualidad más allá de las buenas normas morales, aunque sea dentro del matrimonio, sigue siendo un inmoral más, y a los tales la Biblia dice: Col 3:5 PDT  Así que saquen de su vida todo lo malo: pecados sexuales, inmoralidades, malos pensamientos, malos deseos y codicia, que es una forma de adorar ídolos.

 CONCLUSIÓN

 En un marco de armonía conyugal, deberíamos preocuparnos por cuidar el área sexual de nuestros matrimonios. Y en el hacerlo, no nos olvidemos de la santidad.

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