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La Iglesia, posesión suya

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En un artículo anterior hablé sobre competencia o complementación haciendo referencia a la necesidad de cambiar algunas actitudes que no favorecen al fortalecimiento de la Iglesia de Cristo.

 

No solo el espíritu de competencia atenta contra el perfeccionamiento del cuerpo de Cristo, hay muchas otras actitudes que también lo hacen y es por ello que, sin entrar en detalle de las mismas, quisiera hablar sobre un concepto que bien puede ayudarnos a superar muchos de esos obstáculos. Estoy hablando del concepto de propiedad.

 

Dice la Biblia : Act 20:28 NVI  Tengan cuidado de sí mismos y de todo el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo los ha puesto como obispos para pastorear la iglesia de Dios, que él adquirió con su propia sangre.

 

Adquirir significa comprar y el precio de esa transacción fue la sangre que Cristo derramó en la cruz del Calvario.

 

Tit 2:14 LBLA  quien se dio a sí mismo por nosotros, para redimirnos de toda iniquidad y purificar para si un pueblo para posesión suya , celoso de buenas obras.

 

Este concepto no es nuevo, Dios ya había tratado con Israel en los mismos términos.

Exo 19:5-6 RV60  Ahora,  pues,  si diereis oído a mi voz,  y guardareis mi pacto,  vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos;  porque mía es toda la tierra.  (6)  Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes,  y gente santa.  Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.

 

Este concepto de propiedad es importante en el sentido que muchas cosas que suceden con la Iglesia de manos de sus miembros es en la inconciencia de que en realidad están maltratando, ensuciando, dividiendo, engañando, manipulando, la propiedad de otro mucho más poderoso que ellos y por la cual pagó un precio altísimo.

 

Una de las actitudes que encontramos dentro de la Iglesia, por ejemplo, es el juzgar unos a otros. Esto muchas veces lleva a divisiones , discordias, o el menosprecio. Pablo aconsejaba al respecto: Rom 14:13 BLS  Ya no debemos criticarnos unos a otros. Al contrario, no hagamos que por culpa nuestra un seguidor de Cristo peque o pierda su confianza en Dios.

 

Esas críticas inmisericordes, duras, agresivas, totalmente desnudas de amor compasivo generarán su respuesta: Mat 7:1-5 BLS  "No se conviertan en jueces de los demás, y así Dios no los juzgará a ustedes.  (2)  Si son muy duros para juzgar a otras personas, Dios será igualmente duro con ustedes. Él los tratará como ustedes traten a los demás. 

 

Dios pago un precio muy alto por la Iglesia y no esta dispuesto a tolerar el maltrato al cual muchos la someten.

Toda acción recibe su retribución, por ello la Biblia dice: Mat 18:7 BLS  "Muchas cosas en el mundo hacen que la gente desobedezca a Dios, y no hay manera de evitarlo. Pero ¡qué mal le irá a quien haga que otro desobedezca a Dios!

 

Esto es solo un ejemplo de las muchas actitudes que demuestran una falta de comprensión de la naturaleza de la Iglesia.

Como hombre son muchos los sentimientos que se enfrentan en mi interior en más de una oportunidad. Los pensamientos se sacuden de un lado a otro y todo mi ser se prepara para dar rienda suelta a sus pasiones. Pero como hijo de Dios y más como pastor sé que aquellos que muchas veces son los motivos de tal manifestación, en realidad son propiedad de Aquél que un precio inestimable pagó por su eternidad.

¿Quién soy yo para maltratarles?¿ Quién me justificará el que abuse de ellos para mi propio bien?

 

Estimado hermano, la próxima vez que vayas a actuar y eso afecte la Iglesia solo recuerda que Aquél que no duerme y que todo lo ve es quién la ha comprado al precio de la sangre de su Unigénito Hijo.

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