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Fidelidad al llamado

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Si alguien está veintitrés años seguidos predicando el mismo mensaje y nunca alguien le cree, ¿es alguien de admirar o de condenar? Se lo que muchos dirán pero creo mejor esperar antes de responder.

 Dice en cierto momento de si mismo el profeta Jeremías: Jer 25:3 RV1960 (T)  Desde el año trece de Josías hijo de Amón, rey de Judá, hasta este día, que son veintitrés años, ha venido a mí palabra de Jehová, y he hablado desde temprano y sin cesar; pero no oísteis.

 Cuando leí este pasaje solo puede pensar en una cosa: la fidelidad de Jeremías a su llamado, y eso es el motivo de estas palabras.

 FIDELIDAD EN LA PERSEVERANCIA

Veintitrés años no es poco tiempo y más largos se hacen para el predicador, cuando estos se distinguen por la incredulidad de la gente a quienes queremos afectar. Pero a pesar de esto, "...Desde el año trece de Josías hijo de Amón, rey de Judá, hasta este día, ... he hablado desde temprano y sin cesar; ..."

 Todos tenemos decaimientos en nuestro ánimo, pero en los momentos que nuestras emociones flaquean, ¿qué es lo que determina nuestra voluntad? La perseverancia y la fidelidad no pueden ser fruto de nuestras emociones sino una firme decisión de nuestra voluntad.

 FIDELIDAD EN LA FIRMEZA DE NUESTRAS CONVICCIONES

Algo que debemos entender de los tiempos de Jeremías es que la gente no se consideraba atea, sino que se consideraban altamente religiosos. Este sentimiento estaba fomentado con las predicaciones y profecías de quienes les anunciaban lo que ellos querían escuchar. Jer 23:16-17 RV1960 (T)  (16)  Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová.  (17)  Dicen atrevidamente a los que me irritan: Jehová dijo: Paz tendréis; y a cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón, dicen: No vendrá mal sobre vosotros.

 Tal mensaje era una dulce canción a los oídos de esta gente lo cual les volvía sumamente populares, mientras que el mensaje de Jeremías le hundía más y más en el ostracismo social. Jer 26:8 RV1960 (T)  Y cuando terminó de hablar Jeremías todo lo que Jehová le había mandado que hablase a todo el pueblo, los sacerdotes y los profetas y todo el pueblo le echaron mano, diciendo: De cierto morirás.

 Frente a esta situación, ¿por qué no tomar un camino menos áspero?¿por que no seguir siendo un profeta de Dios pero con un mensaje más popular?¿no era lo que todos estaban haciendo?

 Frente al desánimo y a la falta de resultados me imagino que pudo este pensamiento pasar por la mente de Jeremías, pero si así fue, no sucumbió ante el y se mantuvo firme en sus convicciones. Jer 26:11-15 TLA  y entonces los sacerdotes y los profetas dijeron a los jefes y a toda la gente: «¡Este tipo merece la muerte! ¡Ustedes mismos lo han oído decir que esta ciudad va a ser destruida!»  (12)  Pero Jeremías, dirigiéndose a los jefes y a todo el pueblo, dijo: «Lo que he dicho contra el templo y contra Jerusalén, Dios mismo me mandó a anunciarlo.  (13)  Así que más les vale obedecer a nuestro Dios, y mejorar su conducta. Si en verdad lo hacen así, Dios ya no los castigará.  (14)  Yo estoy en las manos de ustedes, y pueden hacer conmigo lo que les parezca.  (15)  Pero si me matan, ustedes, jefes y pueblo, serán los culpables de haber matado a un inocente. Lo cierto es que Dios me mandó a darles este mensaje».

 FIDELIDAD A PESAR DE LA LUCHA INTERNA

Ser fiel a nuestro llamado significa que a pesar de nuestra debilidad e impotencia, a pesar de las batallas en nuestro fuero íntimo, no resistimos ese llamado sino que nos rendimos ante el y seguimos adelante. Para ser fiel no hay que ser un súper hombre sino más bien un hombre totalmente rendido a Dios. Jer 20:7-9 TLA  Jeremías le dijo a Dios: «Dios mío, con lindas palabras me llamaste, y yo acepté tu invitación. Eres más fuerte que yo, y por eso me convenciste. »A toda hora, la gente se burla de mí.  (8)  Cada vez que abro la boca, tengo que gritar: “¡Ya viene el desastre! ¡Ha llegado la destrucción!” No hay día que no me ofendan por predicar tu mensaje.  (9)  »Hay días en que quisiera no acordarme más de ti ni anunciar más tus mensajes; pero tus palabras arden dentro de mí; ¡son un fuego que me quema hasta los huesos! He tratado de no hablar, ¡pero no me puedo quedar callado!

 PARA QUE HABLAR DE FIDELIDAD

Son pocos los hombres que se distinguen por la fidelidad, porque esta no tiene que ver con emociones sino con voluntad perseverante, no tiene que ver con popularidad sino con firmeza de convicciones, no tiene que ver con mi comodidad sino con mi rendición a Él.

 2Ti 4:1-8 DHHe (D)  Delante de Dios y de Cristo Jesús, que vendrá como rey a juzgar a los vivos y a los muertos, te encargo mucho  (2)  que prediques el mensaje, y que insistas, tanto si el momento es oportuno como si no lo es. Convence, reprende y anima, enseñando con toda paciencia.  (3)  Va a llegar el tiempo en que la gente no soportará la sana enseñanza; más bien, según sus propios caprichos, se buscarán un montón de maestros que solo les enseñen lo que ellos quieran oir.  (4)  Darán la espalda a la verdad y harán caso a toda clase de cuentos.  (5)  Pero tú conserva siempre el buen juicio, soporta los sufrimientos, dedícate a anunciar el evangelio, cumple bien con tu trabajo.  (6)  Yo ya estoy para ser ofrecido en sacrificio: ya se acerca la hora de mi muerte. (7)  He peleado la buena batalla, he llegado al término de la carrera, me he mantenido fiel.  (8)  Ahora me espera la corona merecida que el Señor, el Juez justo, me dará en aquel día. Y no me la dará solamente a mí, sino también a todos los que con amor esperan su regreso.

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