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La escuela en el llamado

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Paciencia y perseverancia, atributos indispensables para quien quiere alcanzar su llamado.

 Algunos dicen que tenía diez años, otros quince, lo cierto es que cuando fue apartado aún le quedaba un largo tramo por recorrer. 1Sa 16:11-13 PDT  Entonces Samuel le preguntó a Isaí: —¿No tienes más hijos? Isaí contestó: —Sí, tengo otro hijo, el menor, pero está cuidando el rebaño. Samuel dijo: —Manda a traerlo. No empezaremos a comer hasta que él llegue.  (12)  Isaí mandó que lo fueran a buscar. Su hijo menor era un joven de buen parecer, saludablea y apuesto. El Señor le dijo a Samuel: —Este es mi elegido, levántate y úngelo.  (13)  Samuel tomó el cuerno de aceite y derramó el aceite sobre el hijo menor de Isaí, frente a sus hermanos. El Espíritu del Señor vino con poder sobre David y desde ese día estuvo con él. Luego Samuel regresó a Ramá.

 Ser llamado por Dios es toda una experiencia, la cual genera muchas expectativas en el corazón. Pero debiera saber éste que el llamado es todo un proceso también, para el cual la paciencia y la perseverancia serán indispensables.

 1) EL LLAMADO

En cierto momento Dios le habla a Samuel y le dice: 1Sa 16:1 NVI ...¿Cuánto tiempo vas a quedarte llorando por Saúl, si ya lo he rechazado como rey de Israel? Mejor llena de aceite tu cuerno, y ponte en camino. Voy a enviarte a Belén, a la casa de Isaí, pues he escogido como rey a uno de sus hijos.

 Tal era el propósito de Dios para la vida de David, propósito que lo manifestó en su juventud.

 2) EL CUMPLIMIENTO

Y luego dice la Biblia que: 2Sa 5:1-4 PDT  Todas las tribus de Israel se presentaron ante David en Hebrón para decirle: «Somos parientes, tenemos la misma sangre.  (2)  Aun cuando Saúl era nuestro rey, Su Majestad era el que nos dirigía en batalla, el que traía al pueblo de la guerra. El mismo Señor le dijo a Su Majestad: “Serás el pastor de mi pueblo, Israel, y reinarás sobre él”».  (3)  Así que todos los líderes de Israel se reunieron con el rey David en Hebrón. Allí el rey David hizo un pacto con ellos ante el Señor. Luego los líderes lo consagraron rey de Israel.  (4)  David tenía treinta años cuando empezó a reinar y fue rey durante cuarenta años.

 Observe el cumplimiento de aquellas mismas palabras, palabras que estaban en la mente de la gente así como en la de él, pero que tuvieron su cumplimiento más de diez años después.

No es para cualquiera esta espera que normalmente acompaña el llamado del Señor, pero si solo fuera eso sería muy fácil, es que, además de ejercitar la paciencia, aquél que es llamado deberá ejercitar la perseverancia.

 3) EL PROCESO

Más de diez años habían pasado, pero no fueron diez años cualquiera, fueron diez años de pruebas, de momentos amargos, de desánimos, de no entender lo que estaba pasando, es decir, más de diez años en la escuela del Señor.

 Necesitaría citar todo el resto del libro primero de Samuel para mostrar este punto, pero a lo menos sirva uno de los tantos momentos que tuvo que vivir aquél que sabía en su interior que había sido apartado para ser rey de toda una nación.

1Sa 22:1-2 PDT  David salió de Gat y escapó hacia la cuevac de Adulán. Cuando sus hermanos y parientes se enteraron de que David estaba en Adulán, fueron a verlo.  (2)  Muchos se unieron a David. Unos estaban metidos en algún problema, otros debían mucho dinero y algunos otros no estaban satisfechos con la vida. Alrededor de cuatrocientos se unieron a David y él se convirtió en su líder.

 No fue exclusivo de David  el vivir tal suerte de peripecias, también las vivió José, quién siendo joven tuvo sueños que se cumplieron muchos años después. Pero hasta el día antes del cumplimiento, él se encontraba abandonado en una celda, dado por muerto por su familia, y olvidado por quienes él había ayudado.

 Y podríamos decir lo mismo de otros, pero el punto es que, para alcanzar la plenitud en los planes divinos sobre nuestras vidas, hay veces en que tendremos que pasar por este tipo de escuela, donde nuestro carácter es forjado para aquello que hemos sido apartados.

¿Hay un atajo? ¿Hay una forma fácil? Si viene de Dios no creo, porque de seguro él no expondrá a quien no esté preparado al fracaso por causa de las presiones y tentaciones del ministerio.

 CONCLUSIÓN

 Para aquél que es llamado un año es una eternidad, pero debemos tener paciencia y confiar en que, aunque no entendamos nada de lo que estamos viviendo, Dios está trabajando en nosotros para que podamos ser efectivos en aquello para lo que nos ha apartado.

 Gén 45:3-8 RV1960 (T)  Y dijo José a sus hermanos: Yo soy José; ¿vive aún mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de él.  (4)  Entonces dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto.  (5)  Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.  (6)  Pues ya ha habido dos años de hambre en medio de la tierra, y aún quedan cinco años en los cuales ni habrá arada ni siega.  (7)  Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación.  (8)  Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto.

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