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Dispuesto a sufrir

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El ser considerado un buen soldado de Cristo no está carente de desafíos, uno de ellos: el aprender a sufrir por Él.

 Una sola frase pero con un gran significado: 2Ti 2:3 TLA  Tú, como buen soldado de Jesucristo, debes estar dispuesto a sufrir por él.

 La exhortación es de Pablo, y como a Timoteo, alcanza también a cada uno de los que desean convertirse en verdaderos soldados de Jesús. A estos, solo una cosa: el desear serlo es loable pero deben entender que, para ello, hay un precio que pagar.

 1) DISPUESTO A SUFRIR

Si quisiéramos enumerar las situaciones en que se traduce este "dispuesto a sufrir por él", sería imposible hacerlo. Pero no es ese mi objetivo sino que intento transmitir algunos principios que rigen para cualquier situación en que uno deba aceptar el "sufrir" por la causa de Él.

 1.1) EL BUEN MILITANTE

El primer principio es este: quien esté dispuesto a sufrir por Él será quien esté enfocado en agradarle a Él.

 2Ti 2:4 PDT  Ningún soldado pierde su tiempo pensando en asuntos de la vida civil, porque lo único que le preocupa es agradar a su capitán.

 Quien no esté dispuesto a agradar a Cristo por encima de todas las cosas, de seguro encontrará muy difícil soportar cualquier forma de sacrificio, por la causa de Él. Ser un buen soldado de Jesús tiene como principio el buscar agradarle a Él por encima de todo, lo cual hará que estemos dispuestos al sacrificio, sea cual éste sea.

 1.2) EL BUEN ATLETA

El segundo principio es este: quien esté dispuesto a sufrir por Él será quien esté enfocado en la obediencia a Él.

 2Ti 2:5 PDT  Cuando un atleta participa en una competencia, no puede ganar a menos que obedezca todas las reglas.

 Un buen soldado de Cristo no hace trampas ni toma por "atajos". Hay reglas establecidas en su palabra, reglas de santidad, de compromiso, de fidelidad y perseverancia. Son muchas, y en el no estar dispuesto a aceptarlas nos descalifica.

 2Ti 2:5 NT BAD  Obedece las reglas que el Señor tiene establecidas en su obra, de la misma manera que el atleta obedece las reglas del deporte si no quiere ser descalificado y perder el premio.

 1.3) EL BUEN LABRADOR

El tercer principio es: quién esté dispuesto a sufrir por Él será quien esté enfocado en las recompensas.

 2Ti 2:6 TLA  Y el que cultiva la tierra tiene que trabajarla antes de poder disfrutar de la cosecha.

 ¿Qué mira el labrador cuando se para frente a la tierra virgen, pronto para trabajarla? ¿Mira las dificultades del terreno o la precariedad de sus herramientas? ¿Queda contemplativo ante la idea de los peligros y los desvelos que tiene por delante? No creo que sea eso, yo creo que lo que mira es el fruto, el resultado de todo su trabajo.

 Si nuestra mirada no está puesta en el "disfrutar de la cosecha", difícil será que estemos dispuestos a "trabajar", con todo lo que eso significa. Estar dispuesto a sufrir por la causa de Cristo demanda una actitud de trabajo pero también una visión de las recompensas, lo cual nos ayudará a seguir cuando ya no lo queramos hacer más.

 1Co 15:58 RV1960 (T)  Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

 CONCLUSIÓN

 No en todos hablar de sufrir por la causa de Cristo, es hablar de lo mismo. En algunos será el tener que llegar a dar su vida, en otros el desarraigo o la exclusión social, para otros dejar algo o alguien que no es conforme a la voluntad divina, etcétera.

 Sería imposible enumerar todas las circunstancias que debería estar dispuesto aceptar un buen soldado de Jesús, pero si puedo decir este principio: un buen soldado de Jesús debe estar enfocado en agradar y obedecer a Cristo, teniendo su mirada puesta en el galardón.

 Quien así haga, aceptará sufrir penalidades por la causa cristiana, sea cual sea la forma que estas tomen para manifestarse.

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