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Compasión y perdón

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Cuando no perdonamos nos estamos poniendo por encima aún de Dios mismo, y en eso nos va a ir mal.

 La deuda era impagable pero aún así la perdonó, ¿qué debemos hacer nosotros? Exactamente lo mismo: Mat 18:32-33 PDT  "Entonces el patrón lo llamó y le dijo: '¡Eres un mal siervo! Te perdoné la deuda porque me rogaste que tuviera compasión.  (33)  ¿No debiste haber mostrado compasión con tu compañero, así como yo la tuve contigo?'

 No es un tema menor, en nuestra relación con Dios, la actitud de compasión y perdón que tengamos con nuestro prójimo, ¡y cuanto nos cuesta hacerlo! El motivo de estas palabras es el desafiarte a que puedas ser misericordioso con los demás, como Dios lo es contigo.

 1) LA ENSEÑANZA

Jesús dijo: Mat 18:23-27 PDT  "El reino de Dios se puede comparar con un patrón que decidió hacer cuentas con sus siervos.  (24)  Cuando empezó, le llevaron a un siervo que tenía una deuda muy grande con él.  (25)  Como debía mucho, no tenía dinero para pagar la deuda. El patrón ordenó que lo vendieran junto con su esposa e hijos y todo lo que tenía, y así poder recuperar el dinero.  (26)  "Entonces el siervo se puso de rodillas y empezó a rogarle al patrón, diciéndole: '¡Por favor, tenga un poco de paciencia conmigo, yo le voy a pagar todo lo que le debo!'  (27)  El patrón sintió compasión, le perdonó la deuda y lo dejó libre.

 La deuda era impagable para aquél, y el motivo para perdonarle fue la compasión, además de que aquél perdón fue tal, que el hombre quedó libre, es decir, no quedaron cuentas pendientes.

 Pero luego dice: Mat 18:28-30 PDT  "Cuando este siervo se fue, se encontró con un compañero que le debía poco. Entonces el siervo a quien el patrón había perdonado agarró al otro del cuello y le dijo: '¡Págame lo que me debes!'  (29)  "El compañero se puso de rodillas y empezó a rogarle: 'Por favor, ten un poco de paciencia conmigo, yo te voy a pagar todo lo que te debo'.  (30)  "Pero el primer siervo no quiso perdonarle la deuda y mandó echarlo a la cárcel hasta que pagara lo que le debía.

 A lo cual la reprensión fue: "¿No debiste haber mostrado compasión con tu compañero, así como yo la tuve contigo?"

 El punto es que, ante una obligación real que por su incumplimiento estaba generando un perjuicio, para el patrón primó la misericordia y la compasión, mientras que para el primer siervo no.

¿Qué era más importante para el patrón? ¿Lo era su propio bienestar o el de su siervo? En este caso, aunque tenía derecho de vender a su familia, le perdonó para que recobrara su libertad y a su familia.

Y una vez perdonado, ¿el perjuicio desapareció? No, el patrón decidió aceptarlo y vivir con el.

 2) PRINCIPIOS DIFÍCILES DE ACEPTAR

A la luz de estas verdades, el perdonar... ¿a quién benefició? Al ofensor.

 ¿Y por qué beneficiar a quien me ha perjudicado en alguna forma? Porque debo ser misericordioso como mi Padre celestial es misericordioso

 ¿Y que debo hacer con el daño que me ha hecho? Aceptarlo, vivir con el, y encomendarlo en las manos de Dios.

Pensando en el perdón de Dios...

¿quién es el que se beneficia? Nosotros, los ofensores.

¿Y por qué habría Él de buscar nuestro bien si fuimos nosotros quienes le dimos la espalda? Porque nos ama.

¿Y que ha hecho con nuestras ofensas? Las sufrió en la cruz.

¿Cómo es su perdón? Completo, canceló toda deuda, haciéndonos libres de toda condenación

 Y si así es Su perdón, así debemos nosotros perdonar. Efe 4:31-32 NVI  Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia.  (32)  Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.

 CONCLUSIÓN

 Como aquél mal siervo, hay creyentes que, habiendo disfrutado de la misericordia y el perdón de Dios, no tratan con igual compasión a su prójimo. Tal actitud es sumamente grave en cuanto a nuestra relación con Dios.

Mat 18:33-35 NVI  ¿No debías tú también haberte compadecido de tu compañero, así como yo me compadecí de ti?”  (34)  Y enojado, su señor lo entregó a los carceleros para que lo torturaran hasta que pagara todo lo que debía.  (35)  »Así también mi Padre celestial los tratará a ustedes, a menos que cada uno perdone de corazón a su hermano.

 Quebrántese delante de Dios, perdone por amor, y acepte vivir con aquél perjuicio, sin duda Dios le ayudará a hacerlo.

 1Co 6:7-8 BNP  Ya es bastante desgracia que tengan pleitos entre ustedes. ¿Acaso no sería mejor sufrir la injusticia?... (8)  Pero no, ustedes mismos son los que perjudican...a sus hermanos.

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