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Nuestro gran mal: la distracción.

Dice la Biblia: Juan 21:20-22 NT BAD Pedro se volvió entonces. Al ver que el discípulo que Jesús amaba, el que se había recostado junto al Señor durante la última cena para preguntarle quién lo habría de traicionar, lo seguía, (21) le preguntó a Jesús:—¿Y qué de éste, Señor? ¿De qué forma va a morir? (22) —Si quiero que él se quede hasta que yo regrese —le respondió Jesús—, ¿qué te importa? ¡Tú sígueme!

"...parece más natural considerar que nuestro Señor no pensaba dar ninguna indicación positiva de la suerte de Juan, sino que era un asunto que pertenecía al Señor de los dos, quien lo revelaría o lo encubriría según creyera propio, y que le correspondía a Pedro prestar atención a sus asuntos propios."Comentario Jamieson-Fausset-Brown

La mala costumbre de compararnos con otros nos distraen de lo que debería ser el objeto de todos nuestros esfuerzos. Jesús te ha llamado a seguirle y mejor que nos enfoquemos en ello, más allá de lo que hagan otros a tu alrededor. No olvides esto: la responsabilidad es individual.

Rom 14:12 DHHe (D) Así pues, cada uno de nosotros tendrá que dar cuenta de sí mismo a Dios.

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